• El Centro Educativo Dyvosvit enseña lengua, historia y cultura de Ucrania.
• La iniciativa brinda apoyo social y psicológico a jóvenes afectados por la
guerra.
Madrid —
En el Instituto Luis Buñuel de Alcorcón, Madrid, funciona desde hace casi dos
décadas el Centro Educativo Dyvosvit, una escuela sábado dedicada a preservar
la identidad cultural y educativa de la comunidad ucraniana que vive en España,
especialmente entre los niños y adolescentes desplazados por la guerra con
Rusia. Cada fin de semana, alrededor de 90 estudiantes, muchos de ellos nacidos
en España, reciben clases en su idioma materno donde estudian historia,
cultura, lengua y materias del currículo escolar ucraniano para mantener sus
raíces y memoria nacional.
Fundada hace 19 años por Oksana Horin como
respuesta a la necesidad de un espacio educativo para la diáspora ucraniana, la
escuela se ha consolidado como un punto de encuentro comunitario y de apoyo
emocional. Más allá de la instrucción académica, el centro cumple funciones de
acompañamiento social y psicológico, ofreciendo consuelo y sentido de
pertenencia a jóvenes cuyas vidas han sido profundamente marcadas por el
conflicto bélico.
La labor de Dyvosvit es voluntaria y
financiada principalmente por las familias de los estudiantes y la comunidad,
sin contar con apoyo económico institucional directo. El esfuerzo constante de
docentes y voluntarios refleja el compromiso de preservar la lengua y tradición
ucranianas en un contexto en el que la pertenencia cultural se siente amenazada
por décadas de guerra y desplazamientos.
A través de actividades educativas, homenajes
y colectas solidarias, la escuela se ha convertido en un símbolo de resistencia
y esperanza para las familias ucranianas en España, reafirmando la importancia
de que las nuevas generaciones no pierdan sus raíces en medio de la diáspora
global.