Las altas temperaturas obligan a reforzar medidas para proteger a tenistas, árbitros y aficionados.
El torneo contempla pausas, cierres de techo y ajustes en la programación de partidos.
El Abierto de Australia enfrenta condiciones de calor extremo durante su desarrollo en Melbourne, lo que llevó a los organizadores a activar protocolos especiales de seguridad y salud, ante las altas temperaturas registradas en los últimos días; las medidas buscan proteger la integridad física de jugadores y asistentes.
De acuerdo con los organizadores del torneo, el protocolo por calor extremo contempla pausas obligatorias entre sets, mayor acceso a hidratación y la posibilidad de suspender o reprogramar partidos cuando el termómetro supera los niveles considerados de riesgo.
Asimismo, se prevé el cierre del techo retráctil en las canchas principales para reducir la exposición directa al sol, así como ajustes en los horarios de juego para evitar las horas de mayor intensidad térmica.
Las autoridades del Abierto de Australia señalaron que estas medidas se activan de acuerdo con índices combinados de temperatura, humedad y radiación, utilizados para evaluar el impacto del calor en el rendimiento y la salud de los deportistas.
Especialistas en medicina deportiva advirtieron que las altas temperaturas pueden provocar deshidratación, golpes de calor y disminución del rendimiento físico, por lo que subrayaron la importancia de aplicar protocolos preventivos.
El calor extremo se ha convertido en un factor recurrente en el Abierto de Australia, considerado uno de los Grand Slams más exigentes en términos climáticos, lo que ha llevado a reforzar sus sistemas de prevención año con año.
Con la activación de estos protocolos, el torneo busca garantizar el desarrollo seguro de la competencia, priorizando la salud de los participantes y la continuidad del evento deportivo.