• Berlín
identifica actividades incompatibles con funciones diplomáticas.
• Moscú responde con acusaciones de persecución política.
Berlín,
Alemania — El gobierno alemán anunció qué motivó la expulsión de un alto cargo
de la embajada rusa; quién es el funcionario implicado; cuándo se tomó la
decisión; dónde ocurrieron los presuntos actos de espionaje; y por qué
representa una amenaza para la seguridad nacional. La cancillería confirmó que
la persona involucrada realizó actividades consideradas “inaceptables”.
El
Ministerio de Asuntos Exteriores detalló que la investigación estuvo a cargo
del servicio de inteligencia alemán, que detectó intentos de obtener
información sensible vinculada a infraestructura y defensa. Aunque no se reveló
su identidad, se trataba de un diplomático con acceso privilegiado a reuniones
oficiales.
La medida
se suma a una serie de tensiones bilaterales que se han intensificado desde el
inicio de la guerra en Ucrania. Alemania ha endurecido su política hacia Moscú,
incrementando sanciones y reforzando su cooperación militar con aliados europeos.
Rusia
condenó la expulsión, acusando a Berlín de “hostilidad injustificada”. Expertos
en seguridad europea advierten que este tipo de episodios deteriora aún más las
relaciones entre ambos países y alimenta un clima de confrontación dentro del
continente.